Subprograma de Formación Continua

Subprograma Formación Integral para el personal Técnico Judicial

La Escuela Judicial, desde el año 2007, retomó su interés en capacitar al personal técnico judicial creando programas de formación básica, formación continua y programas integrados de especialización.

Estos procesos son indispensables bajo la obligación de velar por una eficiencia operativa; un personal técnico bien capacitado puede manejar los procedimientos judiciales de manera más eficiente, reduciendo retrasos y mejorando el flujo de trabajo en los despachos judiciales. Además, la capacitación asegura que el personal técnico tenga un conocimiento vasto de las leyes y procedimientos, lo que reduce errores y aumenta la calidad de los servicios judiciales.

Al lado de los programas implementados por Gestión Humana, los procesos formativos vienen a complementar la adaptación a las nuevas tecnologías. Con la digitalización y la implementación de nuevas tecnologías en el sistema judicial, como Gestión en Línea, es crucial que el personal técnico esté capacitado para utilizar estas herramientas de manera efectiva.

Sin duda alguna, la capacitación continua ayuda al personal a mantenerse actualizado con los cambios normativos y regulaciones, asegurando que todos los procesos y procedimientos judiciales cumplan con las leyes vigentes. Es innegable que un personal bien capacitado puede proporcionar un mejor servicio a los ciudadanos, respondiendo a sus consultas de manera precisa y eficiente, y guiándolos adecuadamente a través del proceso judicial cuando corresponda, especialmente en aquellos procesos sin patrocinio letrado, o en la atención de poblaciones vulnerables.

Asimismo, la capacitación contribuye al desarrollo profesional del personal técnico, aumentando su motivación y satisfacción laboral, lo que a su vez puede reducir la rotación de personal. Por eso los procesos deben abordar varios temas claves para asegurar que puedan desempeñar sus funciones de manera eficaz y eficiente, como el conocimiento detallado de los procedimientos y protocolos judiciales, incluyendo la gestión, requisitos y los elementos probatorios. Se debe brindar la actualización constante sobre las leyes y regulaciones aplicables, así como cualquier cambio normativo reciente, debe tener un componente de capacitación en el uso de sistemas de gestión de casos, bases de datos judiciales y otras herramientas tecnológicas que faciliten el trabajo diario. También deben incluirse los valores y estándares de conducta profesional que deben seguirse en nuestro entorno judicial, habilidades de comunicación y servicio al cliente para interactuar de manera efectiva con personas abogadas, partes involucradas, otras oficinas judiciales y el público en general, respondiendo a los principios básicos de acceso a la justicia, especialmente de las poblaciones en condición de vulnerabilidad, velar por la garantía de la seguridad de la información y la confidencialidad de los casos judiciales; y siempre será importante el abordar otros temas que les brinden oportunidades para el crecimiento y desarrollo continuo, incluyendo talleres y cursos adicionales.

El personal técnico judicial es el primer contacto de la comunidad nacional con el Poder Judicial, es la cara que se ofrece a las personas usuarias, por lo que velar para que dicho personal sea eficaz, eficiente y cumpla su quehacer de forma oportuna, favorece la imagen institucional, reduce la mora judicial y es un eslabón indispensable en consolidar el principio de Justicia Pronta y Cumplida. La capacitación a este personal es inseparable de la capacitación que se brinde a los demás operadores de justicia.

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